Valdetorres de Jarama | La villa romana de Valdetorres de Jarama, uno de los tesoros arqueológicos más curiosos de Madrid, ya es Bien de Interés Cultural
01/06/2026
La villa romana de Valdetorres de Jarama, uno de los yacimientos arqueológicos más singulares de la Comunidad de Madrid, acaba de recibir un importante reconocimiento. El Consejo de Gobierno regional ha aprobado su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Zona Arqueológica, reforzando así la protección de este enclave que permite viajar más de 1.600 años atrás en el tiempo.
Situada junto al río Jarama y formando parte del Plan de Yacimientos Visitables de la Comunidad de Madrid, la villa se ha convertido en un interesante destino para quienes disfrutan descubriendo la historia en familia y quieren acercarse al legado romano sin salir de la región.
Una villa diferente a las demás
Lo que hace especialmente llamativo este yacimiento es su arquitectura. La construcción principal presenta una planta octogonal, una característica poco frecuente en las villas romanas conservadas en la Península Ibérica.
A diferencia de otras residencias de la época, donde las distintas estancias se distribuían en varios edificios independientes, en Valdetorres de Jarama todas las dependencias se organizaban alrededor de un gran patio central o peristilo, formando una única estructura.
Los expertos sitúan la construcción entre finales del siglo IV y comienzos del siglo V después de Cristo, en los últimos siglos del Imperio Romano.
Un recorrido pensado para entender cómo vivían los romanos
El yacimiento fue descubierto en 1977 y desde entonces ha sido objeto de diferentes campañas arqueológicas.
Entre 2018 y 2022 se llevaron a cabo importantes trabajos de recuperación y acondicionamiento que permitieron excavar completamente la villa, consolidar estructuras y preparar el espacio para las visitas.
Además, se incorporaron recreaciones de pinturas murales, pavimentos, esculturas y elementos decorativos para ayudar a los visitantes a comprender mejor cómo era la vida cotidiana en este lugar hace más de quince siglos.
Gracias a estas actuaciones, el recorrido resulta especialmente atractivo para familias y escolares interesados en la historia y la arqueología.

El sorprendente horno de vidrio descubierto en el patio
Entre los hallazgos más llamativos encontrados durante las excavaciones destaca la aparición de un horno de vidrio en el patio de la villa.
Junto a él aparecieron restos de algunas de las piezas que se fabricaban en el lugar, entre ellas botellas y fragmentos de ventanas, una muestra poco habitual de las actividades que pudieron desarrollarse dentro del complejo.
Los arqueólogos también localizaron monedas de distintas épocas, herramientas, armas, piezas de cerámica, elementos decorativos realizados en hueso y marfil, así como numerosos restos arquitectónicos.
Esculturas de dioses, héroes y animales
Otro de los descubrimientos más destacados es una colección de esculturas elaboradas en distintos tipos de mármol.
Entre las piezas recuperadas aparecen representaciones de animales, divinidades y héroes, con tamaños que oscilan entre los 15 y los 75 centímetros de altura.
Estos hallazgos ayudan a reconstruir el aspecto original de la residencia y muestran el elevado nivel artístico y económico de quienes habitaron este espacio durante los últimos siglos de presencia romana en la zona.
Un patrimonio para descubrir en familia
La declaración como Bien de Interés Cultural supone un nuevo paso en la conservación de este importante enclave histórico.
Además de proteger sus restos arqueológicos, este reconocimiento contribuye a dar a conocer un espacio que permite acercarse de forma muy visual a la historia romana de la Comunidad de Madrid y descubrir cómo era la vida cotidiana de quienes habitaron la región hace más de 1.600 años.
Imágenes: Comunidad de Madrid