Edad Recomendada: Lince, el juego de mesa diseñado por Educa Borrás, es un emocionante desafío visual diseñado para niños a partir de los 6 años. Con su simplicidad y ritmo dinámico, este juego es la elección perfecta para desarrollar la agudeza visual y el pensamiento rápido.
Número de Jugadores: Este juego ha sido diseñado para grupos de 2 a 6 jugadores, lo que lo convierte en una opción ideal para reuniones familiares, fiestas infantiles o tardes de juego entre amigos.
Dificultad: La mecánica simple del juego permite que jugadores de todas las edades participen, mientras que la velocidad y la competencia mantienen a los jugadores mayores con el interés a tope. La dificultad radica en la rapidez con la que los jugadores pueden identificar y señalar los elementos correspondientes en el tablero.
Habilidades que Potencia: Este juego no solo entretiene, sino que también potencia habilidades cognitivas esenciales. La agudeza visual, la concentración, la coordinación mano-ojo y la velocidad de procesamiento se desarrollan naturalmente mientras los niños buscan y señalan los elementos correctos en el tablero. Además, la competencia amistosa promueve habilidades sociales y la capacidad de respuesta rápida ante desafíos.
" Atento a las reglas del juego "
Lince, es el juego de la velocidad. El juego incluye un tablero grande lleno de diversos dibujos de objetos y animales. Cada tarjeta de juego tiene una combinación específica de elementos que los jugadores deben identificar en el tablero. El objetivo es simple: ser el primero en señalar el objeto o animal correcto en el tablero que coincide con la imagen de la tarjeta.
La rapidez es clave, ya que el juego no solo premia la precisión sino también la velocidad de reacción. El juego incluye fichas con imágenes y un lince en su parte posterior, que se utiliza para señalar los elementos. Las tarjetas se dividen en categorías, como objetos, animales y medios de transporte, añadiendo variedad y emoción al juego.
La mecánica es sencilla. Un jugador toma una tarjeta y la muestra a los demás. A partir de ese momento, comienza la carrera visual. Todos los jugadores intentan encontrar el elemento en el tablero y señalarlo con la ficha del lince. El primero en hacerlo correctamente gana la ronda y la tarjeta asociada.
También hay tarjetas especiales que añaden giros al juego, dándole más emoción. Estas tarjetas pueden pedir a los jugadores que busquen elementos que tengan ciertas características, como ser del mismo color o tamaño. El juego continúa hasta que se haya agotado el mazo de tarjetas o se haya alcanzado un número predeterminado de rondas. El jugador con la mayor cantidad de tarjetas ganadas al final es coronado como el lince más astuto y observador.